Uncategorized

Del rencor y otros demonios

Hace unos meses me enfrenté a una de estas situaciones difíciles de vivir. Me da un poco de hueva  (por no decir “me sigue doliendo hablar de ello”) explicar la situación en cuestión pero a grandes rasgos  tiene que ver  de alguna manera con ver alterado el plan que tenía para conseguir mi sueño por alguien más que no soy yo.

Los últimos meses del 2014 fueron bastante oscuros para mí. Era una situación horrible el sentir estar en medio de la nada. Intentar encontrar la dirección del camino y no saber para qué lado tirarle. Ya saben, vivía una de esas etapas en las que por más que salga el sol uno no logra ver más que pura oscuridad.

En esos meses el psicópata que vive en mí empezó hablarme al oído muy claramente. Pasaba mucho tiempo pensando cómo vengarme de la persona que me hizo daño. El miedo no anda en burro y decidí que era momento de tomar cartas en el asunto. Empecé a ir a terapia y eso me calmó bastante.

Ir a terapia ha sido muy reconfortante. Ahí he sentido que me entregaron las instrucciones que necesitaba para reemprender mi camino. De pronto supe que para seguir mi camino, primero tenía que reconocerme. Claro que el proceso no es fácil y es algo de nunca acabar, pero de momento siento una certeza indescriptible que proviene del poder ir reconociéndome como la persona que siempre he querido ser.

Es evidente que el reconocimiento personal también tiene que ver con aceptar y abrazar esas parte de mí que no me gustan.  Todavía no logro abrazar esas partes pero el ya aceptarlas, quiero creer que, es un gran paso. Lo más padre de empezar a reconectar con quien soy, es que también he encontrado cosas en mí que no sabía que existían o que pensaba perdidas y eso me gusta. Y abrazar esas cosas no saben con qué facilidad se hace.

En fin, todo esto viene a colación porque en los últimos meses he soñado mucho con la persona que me lastimó. Antes soñaba que yo la insultaba y la humillaba. Al otro día despertaba con mucha angustia y depresión. Pero ayer, se me apareció esta mujer de ojos azules en mi sueños y me pedía perdón. Tal vez en el mundo real, ella no sienta la necesidad de pedirme perdón y piense que lo que hizo conmigo era lo correcto (eso es cosa de ella y no mío). Pero que en mi sueño me haya pedido perdón fue la oportunidad que necesitaba para decirle que no la perdonaba pero también para darme cuenta que ya no siento deseos de verla sufrir. Y eso, es bastante liberador…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s