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Las pequeñas GRANDES cosas de la vida

Acabo de ver un video sobre un experimento social en el que a dos personas que no se conocen y no se pueden ver (pero sí escuchar) les preguntan “Si pudieras pedir un deseo, ¿cuál sería?”. Una de las personas es una persona sana y la otra tiene cáncer. Es un video muy fuerte porque nos confronta con nuestra postura ante la vida.

Si a mí me preguntaran “Si pudieras pedir un deseo, ¿cuál sería?” Mi respuesta habría sido del grupo de las primeras. Yo diría que viajar por el mundo, conocer lugares exóticos y nuevas culturas.  Afortunadamente yo estoy sano y supongo que por eso mis deseos aspiran a terrenos que nada tiene que ver con las necesidades básicas de los seres humanos.

Pero al ver este video, me puso a reflexionar en lo que realmente es la vida. Muchas veces he olvidado que tengo mucho más de lo que se necesita para vivir bien y definitivamente soy infinitamente privilegiado respecto a otros. Muchas veces he cuestionado a Dios por qué yo no y los demás sí; y no encuentro (o no quiero escuchar ni ver) la respuesta que me da. Pero también lo he cuestionado para saber por qué yo sí y muchos otros no, y también tengo problemas para percibir y entender sus respuestas.

Justo ayer platicaba de Dios con mi terapeuta y de esa plática llegué a la conclusión que mi error siempre ha sido querer encontrarlo y entenderlo en el afuera, cuando Él siempre ha estado en mi interior. No soy religioso porque no comulgo con las prácticas de las instituciones religiosas. Pero estoy seguro de que Dios existe y por eso creo en la vida, en el amor, en el prójimo y en hacer el bien (aunque esto último no siempre lo consigo). Haber visto este video hoy me hace sentir que Mi Dios, me envió una respuesta clara a una de mis tantas preguntas de vida.

Este video me hizo pensar que me he pasado la vida preocupado por alcanzar mis sueños, cumplir mis metas y ser alguien; y he olvidado que el simple hecho de despertarme cada día ya es un milagro en sí. A veces he dado por sentado que las pequeñas cosas de la vida como el cantar de los pájaros, el arrullo de la lluvia en la noche o el amor de mi familia siempre van a estar conmigo. Este pequeño video que surgió como un experimento me hizo recordar que estas “pequeñas” cosas de la vida (el beso de las buenas noches de mi mamá, el abrazo de mi papá, los consejos de mi hermano, el café con mis amigos, las olas del mar, el olor a tierra mojada, la salud)  toman su verdadera proporción y se vuelven ENORMES cuando las cosas prescindibles de la vida ya no están.

Una vez leí que cuando uno cree tenerlo todo, ese todo es nada comparado con la vida misma. Les dejo el video de este experimento para que lo chequen. Ojalá y mueva algo en ustedes.

3 comentarios en “Las pequeñas GRANDES cosas de la vida”

      1. Jaja, gracias. Ssshhhh… pero que no nos oigan. Que enseguida vienen los aguafiestas y me los roban.
        Mientras me quede un ápice de vida, seguiré soñando. Sino es que taré algo asi como tres metros sonre el cielo.jjjjjjj
        😉

        Le gusta a 1 persona

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