actitud, amor, vida

Tengo listo el corazón

La mayor parte de mi vida he estado soltero. En mis momentos de soltería he aprendido que no necesito de nadie para sentirme feliz. Pero con el tiempo, he llegado a ese punto en la vida en la que inevitablemente he empezado a añorar la compañía de una pareja. Todos mis amigos se están casando o formalizando sus relaciones y yo sigo igual que como cuando íbamos en la universidad: solo.

No me puedo quejar de estar solo. He disfrutado mi soltería muchísimo y la he aprovechado para hacer lo que quiero, cuando quiero, como quiero y con quien quiero. No me han faltado amores de una noche (tampoco han sido muchos, no es algo que me encante ni esté buscando) ni historias de amor dignas de película hollywoodense (algunas de ellas dignas de película de terror, pero bueno, así es el amor). Sobre todo el estar soltero me ha servido para encontrarme, conocerme y aprenderme a querer mejor.

En este tiempo de estar conmigo me he dado cuenta que mi miedo a enamorarme está estrechamente relacionado con mi miedo al dolor. Me costó tanto trabajo volver a embonar los trocitos de mi corazón que dejó mi primer decepción amorosa, que ahora que está completo y feliz me da miedo que se vuelva a hacer mierda. ¿Y cuál es el resultado de esto? Que no me he dado chance de abrir mi corazón. ¡Que feo, ¿no?!

Pero de repente, de manera inesperada, de un momento a otro, me caché pensando que estaría padre estar con alguien bien. Y eso sólo significa que estoy listo con mi corazón abierto y dispuesto a ser compartido.  Claro que el amor no funciona con sólo desearlo, hay que buscarlo. Dicen las malas lenguas que éste te llega cuando menos te lo esperas pero yo no lo creo, uno tiene que poner de su parte y echarle ganitas. Salir, conocer gente, salir con esa gente y ver cómo se dan las cosas. Sólo los conformistas están dispuestos a creer que el amor les llegará.

No soy de esos que se conforma con la primera persona con la que sale ni de los que son fáciles de impresionar. Ya he estado lo suficientemente solo como para saber que no me voy a conformar con cualquiera. Yo quiero el premio mayor. Así que la prueba del ensayo-error aquí es bastante efectiva y para llevarla a la práctica he decidido darme chance de salir con todos los que me inviten a salir y me gusten físicamente (llámenme superficial pero soy de esos que piensa que de la vista nace el amor); y, sobre todo, decidí darme chance de invitar a salir a quien me lata. ¿Qué es el peor que puede pasar? Que me pase un mal rato con un wey aburridísimo o mamonsísimo. Pero qué tal si encuentro al amor de mi vida…

Mientras encuentro al indicado, voy a dejar mi corazón abierto a la vida. Voy a seguir disfrutando mi soltería, a mis amigos, a mi familia, mis caprichos… Voy a seguir trabajando en mí, en mis defectos y virtudes… Voy a seguir besando sapos, sintiendo el placer y el dolor de la vida sin juzgarlos… simplemente voy a seguir viviendo porque sólo así voy a poder mantener mi corazón abierto para que cuando me llegue el amor vea la puerta abierta y entre sin miedos ni dudas.

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Echando #babrba

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1 comentario en “Tengo listo el corazón”

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