actitud, vida

Cuando lo que digo me escupe en la cara

Hace poco publiqué una entrada sobre la importancia de aceptar que lo que los demás piensan está bien aunque sea diferente a lo que yo pienso (da click aquí para leerla). Pues más rápido cae un hablador que un cojo y en días pasado he estado a punto de envolverme en “discusiones” cibernéticas por querer hacer que la gente piense como yo.

Todo empezó cuando vi la foto de los hijos de una conocida en Sea World y se me ocurrió comentar: “Ve el documental Blackfish para que dejes de apoyar esos lugares” (o algo así). La neta, mi conocida fue mucho más inteligente y no se enganchó con mi comentario y me dio su punto de vista sobre el por qué ella los llevaba y que básicamente se resume en “Mis hijos aprenden de estos animales y que pena que los maltraten pero ellos ni cuenta se dan”.

Pero ahí no acaban mis aventuras discursivas cibernéticas. Después me encuentro con el post de una excompañera que decía algo así:  “Si las mujeres quieren igualdad de género y son feministas que se aguanten cuando los hombres les revienten el hocico” (lo escribió de otra forma que no recuerdo pero ese era el sentido). Pues ahí va Alonso y comenta sus ideas sobre equidad de género, feminismo y hasta violencia. Una vez más perdí ante ego.

Creo que es bueno tener una opinión y defenderla pero no está bien querer imponerla y justo era lo que yo estaba haciendo. Sí, no estoy de acuerdo en que los niños vayan a Sea World y piensen que las orcas son felices estando encerradas; sí, no creo que la equidad de género tenga que ver con violencia; pero tengo que entender que hay gente que sí cree en estas cosas y eso no los hace ni mejores ni peores personas que yo. Es gente que entiende las cosas de otra forma.

Yo sólo debo recordar que soy un ser humano, que los demás también lo son y que eso nos hace coincidir en algún lugar. Esto no lo entiendo y no creo que lo deba entender, sólo debo saber que así es y vivir con eso. En mí hay algo de esa mamá que cree que está bien que sus hijos piensen que el maltrato animal no importa si no se nota; de la mujer que piensa que si defiende su igualdad de derechos debe aguantar que la golpeen; es más, también hay algo de los que maltratan animales y de los hombres que golpean a las mujeres porque ellos también son seres humanos.

Es difícil entender esto, incluso me atrevería a decir que es imposible, pero es necesario aceptarlo porque sólo así se puede respetar lo que es diferente, nos lastima pero no deja de ser humano. Esto no quiere decir que deba aceptar cosas como el maltrato, la violencia, el abuso o la indiferencia; solamente debo estar consiente de que esas cosas pasan y buscar maneras para erradicarlas sin caer en la imposición de mis ideas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s