muerte, vida

Calaverita Familiar

Este año la huesuda decidió que Alonso no se le escapaba,
no más termino de afilar su hoz y pa’ Tenancingo se fue,
segura que este año el negrito no se le escapaba
y al panteón segura que su nombre incorporaba.

Al llegar a Tenancingo estaba algo desorientada,
por lo que buscó ayuda con Guada,
pero al verla del Tío Moy tan enamorada
decidió mandarla al panteón de una fuerte envenenada.

Su siguiente parada fue la casa de Marijose,
a quien estuvo acose y acose,
pero como no le decía dónde encontrar al Alonso
la aventó sin piedad a un pozo.

Esperando tener más suerte fue a casa de la abuela,
donde estaba Gaby terminando de lavar una cazuela,
al ver a la huesuda, del miedo le dio viruela
y la pobre Gaby terminó con una esquela.

La huesuda se dirigió sigilosamente al corral,
siguiendo el olor de una torta de tamal
y al ver que Berni ya casi le daba final
que le organiza un funeral.

Mariana y Ceci al enterarse de lo que estaba pasando,
se fueron de ahí como locas gritando
sin darse cuenta que la Catrina las estaba escuchando
y a la muerte terminaron encontrando.

Mucha hambre le dio a la Flaca de provocar tanto deceso
y como quería un taco de “la atascada”,
aprovechó para visitar a la Fernanda
y dejarla en puro hueso.

Ya con tantos Mendozitas la Catrina se estaba dando por servida,
cuando vio pasando a Marthina caminando por una avenida.
Y aunque a la Catrina enfrentó Tita muy atrevida,
no pudo evitar de este mundo su partida.

Ya se estaba dando por vencida
cuando escuchó música muy chida,
al darse cuenta que era Yeyo quien la ponía
supo que dónde estaba Alonso, él le diría.

Yeyo no quiso echar de de cabeza a su hermano
y terminó enterrado debajo de un pantano
donde se encontró con Teto y Nando
que ya lo estaban esperando.

La flaca decidió hacer una última parada
con la esperanza de encontrar en su casa al negrito,
pero fue a Lila y Dago a quienes encontró en la morada
y como no le quisieron dar el paradero de hijito
con una tajada los mandó a la chingada.

La flaca pensaba que un año más el Alonso se le escapaba,
hasta que recordó que el negrito por Australia andaba,
rápido hizo las maletas y hasta el otro lado del mundo partió
y entre canguros al Alonso persiguió.

Eso sí, antes de llegar hasta esas tierras tan lejanas
hizo por Brasil una pequeña parada
para consigo a Renata llevarse,
y que en el panteón todos los familiares pudieran juntarse.

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Death and all his friends @coldplay

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