Uncategorized

Antología del amor: Te quiero…pero como amigo

De los lugares donde más se hace presente la ley de Murphy es el amor. Generalmente nos gusta la persona que no nos pela; no le hacemos caso a quien quiere con nosotros y, una de las peores cosas, es cuando sucede el “Te quiero… pero como amigos”. No importa si es uno quien lo dice o es a uno a quien se lo dicen. Yo he estado en los dos lados de la moneda y en cualquiera es horrible esta situación.

Estar en el lado del que recibe el “Te quiero… pero como amigos” es un golpe bajo porque implica ver todas nuestras expectativas caerse ante nuestros ojos pero sin la posibilidad de reclamar algo porque uno ya desarrolló sentimientos a la persona que nos dice eso. Recibir ese “Te quiero” seguido del “pero como amigos” equivale a ponerte cera de depilarte e irla quitando muy, muy, muy despacio: duele, sueltas unas cuantas lágrimas pero no queda de otras más que soportar el dolor estoicamente y hacernos los valientes.

Estar en la otra cara de la moneda es también complicado aunque mucho menos doloroso porque aquí tiene que ver con una cuestión de ego. Todos hemos tenido a una persona que es increíble con nosotros, nos cae muy bien pero no nos prende para ser algo más que amigos pero no somos claro con esa persona porque ¿a quién no le gusta que lo quieran, que lo apapachen, que lo deseen? A todo. Lo malo aquí es que a veces el hedonismo y el egocentrismo nos sobrepasan y terminamos aprovechándonos (y por ende lastimando) de alguien que ha sido claro en sus intenciones con nosotros.

Supongo que este tipo de situaciones sucede más cuando somos adolescentes o estamos en nuestros primeros veintes porque conforme vamos creciendo es más fácil ser honestos con lo que queremos para una relación o al menos eso me pasa a mí y ahora es más fácil leer cuando alguien que me gusta sólo ve a un amigo en mí (lo cual me ha ayudado a transformar mi gusto en amistad) y a ser claro cuando una persona no me late para algo más que una amistad (lo que me ha permitido no hacerle perder el tiempo a la gente ni a romper corazones en vano).

Lo bueno de los “te quiero… pero como amigo” es que si logramos sobrepasarlos podemos llegar a construir amistades entrañables…  ¿no creen?

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s