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¿Puto el que no lea?: pequeña reflexión sobre la homofbia

El ataque ocurrido en Orlando el pasado fin de semana conmocionó al mundo. Desde entonces muchas personas se han manifestado en contra de la homofobia y en pro de los derechos gay. Sin embargo, también ha habido críticas diciendo que la gente sólo se manifiesta para ser parte del conocidísimo tren del mame, es decir, por estar “en onda” con lo que pasa en el mundo.

Yo pienso que está bien que en situaciones como ésta la gente opine aunque sea sólo por opinar porque podría ser el primer paso a la información y la información es la mejor manera para acabar con prejuicios. Entre todos los mensajes que leí ayer hubo uno en especial que se me grabó muchísimo porque me hizo reflexionar sobre la verdadera postura contra la homofobia de gran parte de nuestra sociedad. Esta opinión es del escritor Genaro Lozano (2016) y se las comparto: “La homofobia en su expresión más radical asesina a gente como en Orlando, en su expresión moderada niega derechos y combate la protección legal a personas LGBT como grupos conservadores en México y en la versión light se burla de las diferencias con gritos como ehhhhhh puto!”.

Estas líneas me hicieron reflexionar en lo que verdaderamente implica tener una actitud contra la homofobia. Muchas personas a favor de la comunidad LGBT utilizan expresiones del tipo de “joto”, “maricón”, “puñal” y, por supuesto, “puto” justificando su uso bajo el entendido de que no son un insulto sino una broma. Incluso muchos gays también las utilizan. Yo, debo confesar, pertenecía a ese grupo. Para mí esas palabras eran sólo una expresión coloquial para “bromear” sobre situaciones de cobardía, de humillación, de desventaja. Y aunque nunca me he sentido ofendido cuando se utilizan esas palabras (incluso ni cuando las han usado con la intención de lastimarme) desde hace un buen tiempo he procurado dejar de utilizarlas porque no me gusta que la comunidad a la que pertenezco se relacione con esos conceptos negativos y me he dado cuenta que si yo las digo, contribuyo a que perduren estas asociaciones. A la fecha sigo escuchando a gente que quiero, respeto y admiro utilizar estas palabras de una forma “inocente” pero creo que es tiempo de que quien las use deje de hacerlo porque finalmente, entre broma y broma, están promoviendo una actitud homófoba en sus mensajes.

Esta reflexión continuó un poco más y me di cuenta que hay muchos que dicen ser pro-gay rights pero que sólo lo son de dientes pa’ fuera. Mucha gente dice no tener un problema con la comunidad LGBT y que no les molesta que las parejas gay se demuestren su afecto en público… mientras esas parejas sean del tipo de Ricky Martin y su novio o Montserrat Olivier y su guapísima chica; porque si son dos chacales entonces ahí si dicen: “¡guácala, que exhibicionistas!” Me entristece ver que para gran parte de la sociedad está bien la homosexualidad mientras se limite a las estéticas y los chismes de espectáculos porque en una oficina o el club te piden que seas discreto. Me parece  patético los que caminan por el mundo con la bandera de “ante los ojos de Dios todos somos iguales”… siempre y cuando esas personas no sean gays, entonces los ojos de dios tienen restricciones. ¿Dónde quedó la coherencia?

Me conmueve y me emociona muchísimo ver a tanta gente consternada por lo que ocurrió en Orlando, ver que utilizan esta situación para dar a conocer otros crímenes de odio que estaban ocultos alrededor del mundo para crear mayor conciencia… creo que es un buen paso por parte de toda la humanidad. Sin embargo, si estás leyendo estas líneas, te pido que reflexiones si en verdad tus acciones y discurso diario están en contra de la homofobia, porque si cuando una pareja homosexual pasa frente a tus hijos les tapas los ojos, si piensas que un beso entre personas del mismo sexo es exhibicionismo y cuando vas a la peda sigues cantando la canción de Molotov a todo pulmón, temo decirte que en el fondo (o tal vez no tanto) sigues promoviendo esta actitud. La buena noticia es que la homofobia tiene cura: la información. Y si te indignó lo ocurrido en Orlando, vas por buen camino.

Saludos.

 

1 comentario en “¿Puto el que no lea?: pequeña reflexión sobre la homofbia”

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