actitud, aprendizaje, felicidad, filosofía, LGBTTTQI, motivación, Televisión, vida

Lo que Jonathan Van Ness me enseñó

Nunca me han gustado los roles de género. Sin embargo, desde hace siglos la sociedad ha establecido dos categorías para todo: lo masculino y lo femenino; y yo crecí apegándome y apropiándome de sus roles por mucho tiempo.

Tal vez porque soy gay, siempre he estado muy conectado con mi lado femenino. Crecer con eso no fue fácil porque explícita e implícitamente todo el tiempo me decían que no estaba bien explorar esa parte de mí. Para encajar y sobrevivir en la sociedad hice todo porque mi feminidad no aflorara (no siempre lo conseguí), generándome mucha culpa y frustración.

Gracias al reality de Netflix ‘Queer Eye’ y, específicamente, a Jonathan Van Ness he aprendido a expresar mi feminidad con mayor libertad y me he dado chance de vivir mi lado femenino desde un lugar con menos miedos y menos culpa (todavía me censuro, me falta vencer por completo los años de acondicionamiento social que traigo encima desde la infancia).

Para quienes no lo conocen, Jonathan es el experto en cuidado personal de ‘Queer Eye’ y desde el primer episodio se volvió mi favorito de los Fab5 y una gran fuente de inspiración personal. ¿Por qué? Por la forma en que vive, siente, explora, desarrolla y expresa su feminidad con total liberta. Admiro la forma tan genuina y orgánica en que es afeminado porque reivindica esta forma de ser tan despreciada por la sociedad (incluso por muchos miembros de la comunidad LGBTQ+). AMO que no esté obsesionado por tener un cuerpo de modelo. Y por si esto fuera poco, el wey tiene un podcast divertidísimo (‘Getting curious with Jonathan Van Ness‘) donde demuestra que la ardilla le gira bastante rápido.

A través de Jonathan he logrado terminar con algunos de los monstruos que no me dejaban contactar con mi lado femenino plenamente. Su forma de ser me ha inspirado a conectar más profundamente con mi feminidad y no sólo a vivirla sin culpas ni miedos, sino también a disfrutar muchísimo esta parte de mí.

Sí, todavía no me atrevo a usar una falda (me fascinan mis piernas y sueño con usar esta prenda para enseñarlas) me sigo alineando a muchas de las expectativas sociales pero cada vez me preocupa menos sonar/verme/actuar afeminado. Eso me ha hecho sentir más seguro de mí mismo, más feliz con la persona que soy y a quererme de una forma mejor.  Y creo que entre más y mejor es nuestro amor personal, volvemos al mundo un lugar mejor.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s